Movilidad social y clase: la anulación del mérito.

Artículo escrito por PabloBariego (@Pablousky_), estudiante de Sociología en la Universidad de Salamanca.

En las democracias occidentales modernas el ideario meritocrático se sitúa como uno de los dogmas transversales de nuestros tiempos a la hora de articular y estructurar los discursos en cuanto a las formas de progresar en la sociedad como individuos; la movilidad social está legitimada por la retórica del mérito bajo valores como el esfuerzo, el talento y las capacidades individuales.

Frente a estos, los factores adscriptivos de origenactúan como elementos de contención del funcionamiento de los mecanismos meritocráticos, jugando un papel determinantesobre la posición que ocuparán los hijos respecto a sus padres, es decir, sobre la movilidad intergeneracional [1]. Estos factores hereditarios funcionan como un hándicap que predispone a los descendientes a ocupar posiciones altas o bajas dentro de la estructura social, facilitando o dificultando la fluidez social; pudiendo actuar por tanto como privilegio, facilitando el acceso o la permanencia en posiciones sociales altas (movilidad ascendente) y como ventaja, al proteger a los individuos de clase alta deuna movilidad descendente.

Dentro de los factores relativos al origen familiar es interesante analizar el efecto que juega la clase social heredada desde la revisión de tres componentes socioeconómicos que conforman en gran medida el status de los individuos y que tienen un importante peso en cuanto a la contención del mérito en el fenómeno de la movilidad social, siendo estos: la educación, los ingresos y el tipo de ocupación de los padres respecto a sus hijos.

Mérito y origen familiar

El estudio de la movilidad social permite conocer cómo se estructuran y se redistribuyen las desigualdades de clase entre las generaciones o a lo largo de las trayectorias vitales, pudiendo definir esto como el movimiento de los individuos y de los grupos enteros entre las diferentes posiciones de clase del sistema de estratificación social de una sociedad [2].

Sobre la temporalidad de la movilidad, la movilidad intergeneracional -entre padres e hijos- es sobre la que centraremos el análisis ya que gracias a su retrospectividad en cuanto al salto generacional nos permite comparar variables objetivas de origen social y destino de clase, siendo de especial interés para este trabajo la posición social de los hijos respecto a la de sus padres.

Para el estudio de la movilidad social habitualmente se establece la dicotomía entre normas meritocráticas -factores adquiridos- y los elementos heredados-factores adscriptivos de origen-, siendo los primeros los que cuentan con un mayor valor social dotándoles de una hegemónica potestad, situándosecomo la vía más legítima de movilidad entre clases en las sociedades occidentales modernas, encargándose de asignar posiciones a los individuos en la estructura social.

Sobre los primeros, emanados del mérito, sería interesante recoger la definición que daMichael Young sobre el concepto de meritocracia [3], acotando su significación a un ámbito peyorativo donde según su fórmula “Coeficiente intelectual + Esfuerzo = Mérito”, afirma que las sociedades podrían derivar a una distopía donde la meritocracia llevada al extremo daría lugar a sociedades elitistas donde el acceso a las posiciones altas sería muy reducido.

Pese a sus orígenes, el significado de meritocracia ha ido evolucionando hasta vertebrar las sociedades modernas donde la concepción de la fluidez social intergeneracional está fuertemente ligada al principio meritocrático, siendo así que valores como el esfuerzo personal y la capacidad individual, cuentan con un alto valor social, junto a un consenso universal que explica y legitima los movimientos que se producen entre distintas clases dentro de la estructura social.

Toda esta corriente meritocrática amparada por la idea de la igualdad de oportunidades, que actúa de nivelador social tras el pretexto de dar a todos los individuos unas condiciones de partida iguales y comunes, considerando la gestión individual de las propias capacidades como una vía para justificarla posición de los individuos en la estructura social, activa un ascensor social que eleva a los individuos más válidos a lo más alto, respondiendo a una movilidad ascendente de una clase más baja a otra superior.

Siguiendo el planteamiento, se llegaría a la afirmación de que un modelo ideal de sociedad sería aquel donde la movilidad social se plantearía únicamente en función del mérito.De esta forma, en este modelo de sociedad ideal la posición que ocupen los individuos en la estructura social sería fruto de la combinación de elementos meritocráticos tales como el esfuerzo, el talento, las capacidades, o una buena gestión de las oportunidades vitales; no habría por tanto injerencias de otros factores heredados de clase [4].

Esta concepción de la sociedad “teóricamente” meritocrática, como nos enseña el empirismo y como se intentará demostrar en ulteriores apartados no siempre funciona ya que, como indicaba, existen una serie de factoresclase o relativos al origen familiarque la anulan, independientes del mérito de los individuos, condicionando la posición social de los individuos, actuando como elementos de “contención del mérito”, dificultando la movilidad social derivada de este. Un origen familiar privilegiado en cuanto a alguna de las tres variables mencionadas podría actuar como un privilegio de acceso a las posiciones sociales altas -manteniendo la clase social de los padres o actuando de hándicap positivo para la movilidad ascendente- o como ventaja en cuanto a su función de protección de los individuos de clases altas de descender en la escala social -protegiendo a los individuos de la movilidad social descendente-.

Derivado de esto, surgen fenómenos muy determinados por el origen familiar como son los denominados techos pegajosos, que actúan dificultando la movilidad descendente de aquellos que están en los estratos sociales superiores olos suelos pegajosos, que muestran el efecto negativo que tienen los factores heredados sobre aquellos individuos de los estratos sociales inferiores que ven truncada la posibilidad de acceder a posiciones sociales más elevadas en la estructura social, es  decir, la movilidad social ascendente es más complicada para aquellos individuos cuyos orígenes son de clase baja.

Clase social como contención del mérito

Siguiendo este planteamientose pretende demostrar empíricamente como los factores adscriptivos de origen actúan como elementos que bloquean la posibilidad de alcanzar un horizonte de sociedad estrictamente meritocrática, analizando este efecto desde los tres componentes socioeconómicos que se consideran pragmáticamente como los más relevantes para hablar de clase social: educación, ingresos y ocupación.

Educación

Gran parte de las sociedades modernas consideran la educación como una de las principales, sino la principal, vía de acceso a posiciones sociales altas, es decir, socialmente se posiciona como la principal vía para alcanzar una movilidad social ascendente que permita lograr, mediante el mérito, el esfuerzo académico y el buen expediente, una mejora en la estructura social. Por otro lado, la educación actúa como un nivelador social, como el principal sistema colectivo que en nuestras sociedades contemporáneas garantiza el principio de la igualdad de oportunidades, principio que por su parte se articula sobre la base del progreso mediante el mérito.

Sin embargo, a pesar de ser cierta la afirmación que sostiene la educación como el principal mecanismo de fluidez social, en su vinculación con el origen familiar observamos algunas cuestiones que podríamos considerar actúan contra el mérito educativo, contando aquellos individuos descendientes de padres con estudios superiores con un hándicap positivo para que estos puedan alcanzar niveles educativos superiores.

En primer lugar, la Ilustración 1 evidencia en el caso de España la existencia de un suelo pegajoso sobre los hijos de padres que han alcanzado la educación secundaria superior y que predispone a los descendientes a alcanzar niveles educativos similares a los de sus padres en detrimento de la movilidad social ascendente en términos educativos. Así, en el caso de los padres con estudios secundarios, mientras que la probabilidad de que los hijos mejoren el nivel educativo de sus padres alcanzando la educación terciaria es de un 0,2; la probabilidad de alcanzar la misma educación de sus padres es de 0,6.

Ilustración 1. Fuente: «Probabilidad de alcanzar un nivel educativo en función de si el padre o la madre han alcanzado la educación secundaria superior», publicación llevada a cabo por OCDE. [5]

Por contra, enla Ilustración 2 observamos como en el caso de los padres que han alcanzado los estudios terciarios, la probabilidad de que los descendientes alcancen el mismo nivel de estudios de sus padres -estudios universitarios- es de 0,7 frente a un empeoramiento en el nivel educativo de los hijos mediante una movilidad social descendente del 0,2; apreciándose por esta parte la existencia de un techo pegajoso que protege a los hijos cuyos progenitores cuentan con un nivel de estudios altos de descender en el nivel educativo.

Ilustración 2. Fuente: «Probabilidad de alcanzar un nivel educativo en función de si al menos uno de los progenitores ha alcanzado la educación terciaria»,publicación llevada a cabo por OCDE. [5]

Sirviéndonos la Ilustración 3 como nexo entre educación y ocupación, esta relaciona por un lado las habilidades cognitivas altas o bajas de los padres junto a su nivel de estudios en función de si tienen estudios universitarios o no tienen estudios, ambas variables en relación con la ocupación que tienen sus hijos.

Si bien en este análisisnos centramos principalmente en el efecto de los factores heredados de clase, especialmente se ve reflejado como en ambos casos el porcentaje de hijos que acceden a ocupaciones directivas es superior para los hijos cuyos padres poseen estudios superiores independientemente de sus habilidades cognitivas, demostrando esto la ventaja diferencial que supone la educación de los padres. Así, se apreciaría el efecto positivo que tiene para los hijos el origen familiar y más concretamente el relativo a la educación de sus padres al actuar por un lado como privilegio que facilita el acceso a ocupaciones directivas de aquellos con orígenes educativos privilegiados y, por otro, al actuar como protección de estos de alcanzar posiciones sociales de clase trabajadora. Por el contrario, aquellos hijos cuyos padres no tiene estudios contarán con un hándicap negativo heredado que les hará más propensos a mantenerse en la misma clase que sus padres -clase trabajadora- y les dificultará una mejora de clase.

Ilustración 3. Fuente: «Posibilidades de acceso a distintas ocupaciones según estudios de los padres y habilidades cognitivas»,de Esping-Andersen & Cimentada (2018).

Ocupación

La ocupación por su parte también juega un papel determinante como componente de clase heredado que dificulta el funcionamiento de los mecanismos meritocráticos de movilidad social, jugando aquí un papel fundamental la ocupación de los progenitores.

Para demostrar esto se ha acudido a los datos proporcionados por el informe de la OCDEdonde se compara en porcentaje de hijos que llegan a distintas ocupaciones en función de si los padres son managers, trabajadores manuales o trabajadores de rutina. Esta clasificación ocupacional toma como base la clasificación de clase social que en su día hicieran Erikson-Goldthorpe-Portocarero (clasificación EGP). [6]

En el primer cruce de variables en cuanto al porcentaje de managers y trabajadores manuales cuyos padres son managers, observamos un marcado efecto de clase social donde, en el caso de España, se observa como cuando los progenitores son managers, es más probable que los descendientes lo sean también, donde aproximadamente el 45% de los hijos serán mánagers frente al 15% aproximado de que tengan la ocupación de trabajadores manuales. Observando de nuevo el efecto protector que tiene sobre las clases altas la ocupación de los padres como elemento heredado que condiciona en un 45% que los descendientes mantengan una ocupación valorada socialmente como alta, protegiéndoles del descenso de posición social, es decir, bloqueando la movilidad social descendente de aquellos con orígenes privilegiados en cuanto a la ocupación.

Ilustración 4. Fuente: «Porcentaje de managers y trabajadores manuales si sus padres eran mánagers», publicación llevada a cabo por OCDE. [5]

En el segundo caso, en el cruce de variables entre el porcentaje de managers y trabajadores manuales teniendo como referencia que los padres son trabajadores manuales, observamos como se da el efecto adverso que en el caso anterior ya que, en este caso, los porcentajes son inversos. Apreciamos como si los progenitores son trabajadores manuales, es un 40% más probable que los descendientes tengan la misma ocupación que sus padres, frente a un hipotético ascenso ocupacional que tan solo representaría aproximadamente al 15% de los hijos de padres obreros. Se observa aquí de nuevo la dificultad que tienen los hijos provenientes de padres ocupados en trabajos manuales para mejorar su posición social, es decir, para su acceso a una mejoría en el nivel ocupacional mediante una movilidad ascendente.

Ilustración 5. Fuente: «Porcentaje de managers y trabajadores manuales si sus padres eran trabajadores manuales», publicación llevada a cabo por OCDE. [5]

Ingresos

En cuanto al nivel de ingresos de los padres, los datos muestran que la riqueza se hereda y se reproduce a lo largo de las distintas generaciones dentro de una misma familia. Quizá el estudio empírico más recurrentepara evidenciar esta reproducción familiar de la riqueza sea el que muestra como en Florencia las familias más ricas durante el Renacimiento conservaban su posición 600 años después [7]. Este revelador estudio, mostrabaque no solo se hereda la riqueza, sino también la pobreza, siendo las familias de los cinco contribuyentes más pobres en 2011 los mismos que 25 generaciones atrás.

En el caso de España, según laIlustración6 se observa como el nivel de ingresos de los hijos estará en un porcentaje considerable determinado por el cuartil de ingresos que ocupaban sus padres; siendo más probable que los hijos tengan unos ingresos más altos si sus padres también los tenían y viceversa. Así, mientras que en el caso de descender de padres con ingresos bajos el porcentaje de mantener el nivel de ingresos -28%- es superior a la posibilidad de una mejora en la renta alcanzando el cuartil de ingresos altos -19%-; en el caso de proceder de familias de clase alta, esto actúa como techo pegajoso predisponiendo a los hijos a mantenerse o incrementar respecto al nivel de ingreso de sus padres -34%- frente a una protección a los individuos de clase alta de descender en la escala social, reduciéndose el porcentaje de hijos que empeoransu posición en la escala de ingresos respecto a sus padres en un 20%.

Ilustración 6. Fuente: «Porcentaje de hijos que alcanzan la parte baja o alta de la escala de ingresos según la ubicación del padre»,publicación llevada a cabo por OCDE. [5]

En esta línea, es bastante ilustrativo el estudio que demuestra que, en el caso de España, un 53,8% de la riqueza de los individuos con alto nivel de ingresos está estrechamente ligado a los factores relacionados con el origen familiar, al ser las herencias la principal fuente de esta riqueza[8]. Por su parte, la riqueza que tiene como fuente lo que podríamos asociar a factores derivados estrictamente del mérito -fundadores de compañías y ejecutivos- tan solo representan el 23,1% del total.

Ilustración 7. Fuente: «Multimillonarios por el mundo: desmontando el origen de la riqueza», publicación llevada a cabo por El Independiente.

REFERENCIAS

[1] Kerbo, H. (2003). Estratificación Social y Desigualdad. McGraw Hill.

[2] Martínez-Celorrio, X. (2017). Crisis y movilidad social: cómo reactivar el ascensor social.

[3] Young, M. (1959). The raise of the meritocracy.

[4] Esping-Andersen, G., & Cimentada, J. (2020). ¿Qué influye más en la posición social de una persona, sus habilidades o su origen familiar?

[5] OECD(2018). A Broken Social Elevator? How to Promote Social Mobility.

[6] Erikson, R. and Goldthorpe, J. (1992). The Constant Flux: A Study of Class Mobility in Industrial Societies.

[7] Barone, G. & Mocetti, S. (2016). Intergenerational mobility in the very long run:

Florence 1427-2011.

[8] Freund, C. & Oliver, S. (2016). The Origins of the Superrich: The BillionaireCharacteristics Database

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