España y Sahara Occidental: una deuda histórica

Artículo publicado por Carlos Pulido (@Cpulrod), Politólogo y doctorando por la Universidad Pablo de Olavide.

El pasado viernes 13 de noviembre se retomaron las hostilidades en Sáhara Occidental casi 30 años después de la firma del alto al fuego. El conflicto resurge a raíz del bloqueo del Frente Polisario de pasos fronterizos al sur, por donde cruzaban camiones de mercancías marroquíes hasta Mauritania. El Frente Polisario sostiene que en esa frontera se supone que está limitada al paso de personal de la ONU.

Los actores directa e indirectamente implicados en el conflicto son los mismos que en 1975, excepto uno: España. El Sáhara Occidental fue una colonia española hasta 1975, sin embargo, el conocimiento que tenemos de la historia y el contexto de dicho territorio es muy escaso. En este artículo pretendo explicar muy por encima la historia reciente del conflicto saharaui, y poner el foco en el papel de España y sus diversos gobiernos en el mismo.

En el tardofranquismo los gobiernos españoles ya sabían que el Sáhara se iba a tener que descolonizar de una manera u otra (estaba incluido en la lista de Territorios no autónomos de la ONU desde 1963). La respuesta fue otorgarle en 1969 el estatus de provincia, igualándola en ese sentido al territorio peninsular y a Canarias y Baleares. Ya en esta época había movimientos soberanistas saharauis, que abogaban por la autodeterminación del territorio, como evidencia el levantamiento de Zemla. En 1970 la ONU aprueba la resolución 2711, por la que España debe celebrar un referéndum en el Sáhara, dicho referéndum se planea para 1975.

En 1975 Marruecos se opone al referéndum y actúa mediante el Tribunal Internacional de Justicia, lo que lleva a la ONU a ordenar la paralización del referéndum. A finales de año, con la muerte de Franco en el horizonte y la desestabilización interna en España, Marruecos inicia la Marcha Verde. La Marcha Verde es la incursión en el Sáhara de civiles marroquíes, acompañados de militares. Ante la situación, la administración española se retira del territorio. Posteriormente, se firman los acuerdos de Madrid, en los que España se desentiende del territorio y deja a Marruecos y Mauritania como administradores temporales del territorio. Empezó en este momento la guerra entre el Frente Polisario y las dos potencias que ahora controlaban el territorio. Posteriormente Mauritania se retirará del territorio, y el Frente Polisario firmará un alto al fuego con Marruecos en 1991, con mediación de la ONU. Que en este momento crea el MINURSO, la misión encargada de organizar el referéndum en el Sáhara, así como velar por el alto al fuego. En los 30 años posteriores el MINURSO no ha conseguido organizar el referéndum, por desacuerdos con las partes1 y la obstaculización marroquí. En 2011 se planteó que dicha misión tuviera la capacidad de velar por los derechos humanos, pero no se le otorgó por el bloqueo en el Consejo de Seguridad de Francia.

Con la escalada de tensión del pasado fin de semana se hace aún más evidente lo enquistado que está el conflicto en el plano diplomático. España no ha tomado una posición más allá del apoyo a la ONU en la obtención de un alto al fuego, sin embargo, de iure España sigue siendo la potencia administradora del territorio. Existe una responsabilidad histórica del gobierno español con el Sáhara Occidental y sus habitantes, muchos de ellos ciudadanos españoles en 1975. Ignorar el problema no lo solucionará, pero parece ser la opción elegida por todos los gobiernos españoles desde 1975, independientemente de los partidos o facciones que han integrado los ejecutivos. Mientras se ignore el problema seguirán muriendo personas a menos de 100 kilómetros de territorio español y debe caer sobre la conciencia de los gobiernos que así lo han permitido.

No creo en el revisionismo histórico, ni creo que se deba hacer historia ficción. Los años 70 en España fueron convulsos y la transición fue una sucesión de eventos políticos tremendamente compleja.Durante esos años se hicieron concesiones y se tomaron decisiones cuestionables por parte de muchos actores políticos. Pero esos hechos pertenecen al pasado, y ahí se quedarán. Tenemos la oportunidad como sociedad (y el Estado, como ente político) de tratar de enmendar un error histórico que ha llevado sufrimiento a tantas vidas durante demasiados años.

La responsabilidad histórica no es el único argumento para que el gobierno español actúe: los derechos humanos están siendo vulnerados. El MINURSO así lo admitió al solicitar la capacidad para velar por estos. Ahora, con el conflicto activo, es cuando más fácilmente los derechos humanos pueden ser vulnerados, y dado el historial de Marruecos, estos deben ser especialmente protegidos.

Llegamos así a la pregunta, ¿qué podemos hacer? La respuesta depende del sujeto al que nos referimos:

  • Como sociedad debemos discutirla responsabilidad histórica y nuestro papel en esta historia, no olvidar el problema saharaui a las primeras de cambio y tratar de incluirlo en la agenda de nuestros gobiernos.
  • Como Estado, se debe ejerce presión diplomática a otros países en los organismos internacionales, presentando el conflicto como lo que es, un problema de derechos humanos apoyado en el desentendimiento de Marruecos con las resoluciones de la ONU.

El conflicto colonial del Sáhara debió haber terminado en los 70, el hecho de que se haya alargado 50 años evidencia dos cosas: la primera es la variación en la importancia que los Estados occidentales le dan a los derechos humanos en según el lugar donde se vulneren, y la segunda es la incapacidad de la ONU para realizar sus objetivos más básicos sin apoyo de occidente.

1Uno de los grandes desacuerdos es el censo que debe votar este referéndum. Gran parte de los saharauis no están censados, por tradiciones nómadas o por encontrarse en campamentos de refugiados en Argelia. Mientras que un número importante de marroquíes se han asentado en el Sáhara como colonos.

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