La estrategia discursiva de Vox en Euskadi

En los últimos días se han podido ver en las redes varios videos que han logrado bastante alcance, ya fuera por una razón u otra, a cerca de distintas imágenes de los actos de campaña realizados por Vox en Euskadi de cara a las elecciones autonómicas del 12J.

Dicho esto, con el siguiente texto se pretende ahondar e ilustrar las estrategias adoptadas por Vox en cuanto al discurso y estrategias llevadas a cabo durante su campaña en Euskadi. No se tratará por lo tanto de hablar del tipo de ideología que defienden o de Vox como partido, sino de un escueto análisis y repaso de los métodos empleados en un territorio prácticamente inalcanzable para el partido a nivel electoral. Para profundizar en este aspecto se hará uso de la sociología cognitiva y se acompañará el análisis con distintos fragmentos de discurso como ejemplo sin profundizar en ellos.

En este caso la sociología cognitiva se trata del estudio de las condiciones en las que el significado se construye a través de la comparación y selección de información. Dicho en palabras más cotidianas, es el grado de capacidad de una persona para creerse o no cualquier información. En este caso Vox es un partido que consciente o inconscientemente apuesta bastante por este tipo de métodos con el objetivo de ganar más simpatizantes, pudiendo verse en este caso características de lo que se conoce como distorsiones cognitivas.

Una distorsión cognitiva es una forma de error en el procesamiento o transmisión de la información. Entre muchos tipos de distorsiones cognitivas existentes repasaremos las diez más aplicables a este caso que nos ocupa haciendo uso de ejemplos bastante repetidos discursivamente por parte de este partido en Euskadi. (Las citas utilizadas de ejemplo están sacadas de los videos de campaña del partido Vox en Euskadi subidos en la red y a través de lo que en sociología se denomina como técnica de observación participante):

1. Pensamiento polarizado: Interpretar los acontecimientos y a las personas en términos absolutos sin tener en cuenta los grados intermedios a través del uso de términos como “siempre” en vez de “a veces” o “todos” en vez de “algunos” que dotan a su discurso de mayor fuerza y polaridad.

2. Sobregeneralización: Tomar casos concretos y generalizar una conclusión válida para todo, como por ejemplo: “Todos los vascos que se sienten españoles están hoy aquí”.

3. Adivinación: Predecir el resultado de eventos antes de que sucedan, en este caso afirmando que Euskadi es: “Una tierra de conflicto donde los españoles no van a poder vivir en paz”.

4. Visión catastrófica: Especular o imaginar el peor resultado posible sin importar lo improbable de su ocurrencia: “La violencia que existe en esta tierra hace que los buenos Españoles jamás puedan vivir libremente”.

5. Razonamiento emocional: Formular argumentos basados en cómo se siente la persona que emite su discurso en lugar de la realidad objetiva. Claro ejemplo de ello es que una persona que solo acude en acto de campaña a determinado territorio diga “Estamos hartos…”, “Estamos orgullosos…” o “Hoy en esta plaza hacemos historia, en estas elecciones hacemos historia” incluyéndose a sí mismo y a su persona en problemáticas que él mismo o ella misma desconocen.

6. Etiquetado: Consiste en asignar etiquetas generales a alguien en vez de describir la conducta observada objetivamente, como criminalizar a todas las personas que se presentan libremente y desde distintas posiciones para mostrar su desacuerdo con el partido a través de frases como: “Los proetarras que han venido hoy a ejercer la violencia y a privarnos de la libertad”. O también lo observado a través de titulares como: Ortega Smith califica a la sociedad vasca de «enferma» porque la Guardia Civil «no ha tenido un solo homenaje”.

7. Culpabilidad: Culpabilizar a los demás de los problemas propios como la falta de simpatizantes que acudan al meeting diciendo: “Representamos también a los que no están hoy aquí porque no se atreven a venir en estas condiciones”.

8. Falacia de justicia: Enjuiciar como injusto aquello no coincidente con los deseos, necesidades, creencias y expectativas personales o del partido. Esto puede observarse a través de la parte de su discurso que se centra en abolir la lengua autóctona: “La lengua vasca (el euskera) es una injusticia para el resto de los compatriotas que viven aquí” o “El Euskera es una lengua que se inventa las palabras”.

9. Falacia de razón: Presuponer ser poseedores de la verdad absoluta obviando opiniones ajenas, creen que solamente sus opiniones y acciones son las correctas y válidas a través de argumentos como: “Todos los que estamos hoy aquí somos quienes representamos la razón”.

Todo este tipo de ejemplos van acompañados de lemas e imágenes como proclamar la victoria del partido por dar un meeting en Bilbao, y celebrarlo mostrando a las personas que protestan ciertas banderas que portan los simpatizantes de Vox o comiéndose un paquete de conguitos para dar una imagen de tranquilidad tras el discurso.

El discurso utilizado durante la campaña trata de encontrar el conflicto inmediato para ganar más adeptos a través de una terapia de choque basada en crear fronteras entre personas de un lugar del país y otro, y además arremetiendo contra cuestiones que son clave en un territorio como Euskadi: la lengua, la libertad y la identidad. En este caso proclaman la libertad de decisión en cuanto a escoger la lengua en la que se quiera estudiar, pero a su vez tiran por la borda todo este argumento en el momento en el que proclaman la abolición total del euskera. Es decir, no puede pedirse libertad de decisión cuando se quiere acabar completamente con esa misma libertad de derecho a decidir, si se elimina una lengua radicalmente toda capacidad de decisión desaparece directamente.

Por otro lado, durante la campaña de este partido en Euskadi se ha podido ver la selección estratégica de los lugares donde llevar a cabo los meetings con el objetivo de llamar la mayor atención posible. Claro ejemplo de ello fue la jornada de campaña llevada a cabo en el barrio de San Francisco en Bilbao, lugar de clase social baja donde la gran mayoría de la población es inmigrante y a su vez obtuvieron solamente un voto en las elecciones pasadas. Es decir, se ha llevado a cabo la búsqueda de espacios donde más conflicto pueda generarse para dar muestra de ello y mostrarlo al resto del país, acusando y generalizando así a todo un territorio del posible conflicto que se pueda dar en un barrio determinado. Además, también se ha podido ver este tipo de estrategia de llamada de atención llevada a cabo en sitios como los que se citan a continuación: En Donosti durante un domingo soleado, en pleno ayuntamiento y junto a la playa de La Concha; Un sábado en Bilbao, ocupando toda la plaza del Arenal debido al cordón policial establecido y siendo este un espacio de mucho tránsito y paseo, y además valiéndose en su discurso de esa división de espacios diciendo: “Los que estamos aquí somos los que representamos la libertad y la democracia (Vox y sus votantes), los que están en el medio son los que representan la legalidad (el dispositivo policial de la Ertzaintza), y los que están fuera son los que representan la violencia, el conflicto, el odio y la falta de libertad de expresión (los protestantes o manifestantes); o irrumpir a través de un acto de campaña electoral en el pequeño pueblo de Oñati a la voz de “¡Cachorros de ETA, esto es España, no os tenemos miedo!”.

En este caso el autor Teun van Dijk (1999) nos habla de cuatro estrategias básicas para que se de este tipo de discurso las cuales iremos comentando a continuación poniéndonos en el lugar de una persona que simpatiza con este tipo de ideas:

  • En primer lugar, se tiende a expresar y enfatizar información positiva sobre nosotros, los no vascos y españoles, y en el fondo siempre creemos que somos mejores que ellos. Por ejemplo diciendo aquello de nosotros somos tolerantes, solidarios… etc.
  • En segundo lugar, al contrario que en el caso anterior se tiende a expresar y enfatizar información negativa sobre los que se consideran vascos, se remarcan las etiquetas que les criminalizan como: proetarra, terrorismo, radicales, hijos de terroristas… etc. Creando una caracterización supuestamente ajena a nosotros y al final llegamos a pensar en general que solo ellos crean problemas.
  • En tercer lugar, se tiende a suprimir información positiva sobre ellos o a negar las buenas acciones que cometen. Nos olvidamos que contribuyen al bienestar de la sociedad a través de su participación económica, turística, laboral y cultural.
  • En cuarto y último lugar, de nuevo al contrario que lo anterior se tiende a eliminar información y acciones negativas sobre nosotros. Por lo general siempre intentamos ocultar nuestro racismo, ideología o comportamientos discriminatorios al no hablar o distanciarnos de estos temas.

Entrando en un aspecto más teórico de este análisis, podría decirse que este tipo de actos durante la campaña se han centrado básicamente en fortalecer el imaginario en contra de las personas que acuden a protestar en su contra, las cuales son calificadas por el partido como “proetarras, radicales y violentos”, para luego generalizarlo entre todo el pueblo vasco a través de lo que se conoce como la figura del “suitable enemy” o enemigo cómodo. De esta manera, se establecen las llamadas fronteras en las que los vascos (proetarras, radicales y violentos) son considerados enemigos simbólicos ya que se les necesita para poder construir un “nosotros”. Ante este juego de fronteras lo que Vox considera como sociedad “oficial”, es decir la sociedad Española, se distingue desde fuera y llama infra-clase entre otros a los vascos (proetarras, radicales y violentos), esta diferenciación puede verse también a través de ámbitos como el político o el periodístico los cuales son entendidos en producción simbólica. Y también a través de la reproducción que hace el partido a través de sus medios de comunicación y redes sociales sobre este imaginario, suponen una herramienta muy potente para la construcción y de la difusión de este pensamiento. El objetivo de estas etiquetas es ejercer un poder y un control sobre un colectivo (vasco, comunista, progre, feminista, LGTBI…) y hacer que estos se sientan inferiores.

En el contexto de la campaña de Vox en Euskadi los vascos (proetarras, radicales y violentos) son considerados el enemigo público principal para todo tipo de reivindicaciones o ámbitos:

  • Para el barrio son los que amenazan la seguridad cotidiana.
  • Para la nación se trata de los que ensucian la identidad nacional.
  • Para la clase obrera son considerados la competencia de los trabajadores que se sienten españoles y no saben hablar euskera.

Y es a través de este tipo de construcciones sociales con las que se comienza a identificar la peligrosidad del pueblo vasco con etiquetas como las de “proetarras, radicales y violentos” y es a través de esta supuesta amenaza con la que se cohesiona a la sociedad en contra de un enemigo común: las personas que se sienten vascas o lo que ellos denominan “los proetarras”. Y es de esta manera que ante los ojos de estas personas aunque una persona que se sienta vasca tenga superada cualquier distinción y tenga una buena relación con los demás, va quedar siempre como un «enemigo en suspenso».

Dicho esto, veremos cómo se lleva a cabo el proceso de creación del discurso contra los que se sienten vascos y como se utiliza. Para ello veremos el proceso de este discurso a partir de los apartados que se nos presentan en este esquema conocido como “La tautología del miedo” creado por el autor Dal Lago (1999):

  1.  Se utilizan recursos simbólicos como: los vascos son una amenaza para España (en general: terroristas, proetarras, criminales, violentos…).

ESTO CREA INSEGURIDAD

  • Se llevan a cabo definiciones subjetivas de los actores legítimos como: Tenemos miedo porque los radicales vascos nos amenazan (se demuestra con las imágenes de protesta de los actos electorales o acontecimientos violentos puntuales…etc.)

SE VERIFICAN Y SE OBJETIVIZAN LAS DEFINICIONES

  • Definición de los medios de comunicación y redes sociales como: Los vascos proetarras son una amenaza como bien declaran los ciudadanos, esto se puede ver en… (videos, imágenes…etc.)
  • El recurso simbólico del principio se transforma en un “frame” o “marco” dominante (las autoridades tienen que actuar).
  • La confirmación subjetiva de los simpatizantes como: ¿Qué hace la policía o el gobierno vasco ante este problema? (Se reivindican actuaciones).

A RAÍZ DE LA FALTA DE ACTUACIONES O INTERVENCIONES

  •  Se lleva a cabo la intervención del representante político del partido con comentarios como (nosotros somos los que defendemos a todos los vascos y vascas que se sienten españoles porque el gobierno vasco y el PNV no hacen nada).

Por último, en cuanto a la estrategia de este partido para ganarse a sus votantes existen tres factores de estilo conductual conocidos en psicología social como influencia de la minoría que son claves para entender su influencia:

1. Inversión: Las minorías son más efectivas si se ve que han hecho un sacrifico personal o material por su causa. En este caso el ejemplo más claro son los actos de campaña que lleva  a cabo Vox en determinados puntos clave de Euskadi a los que se ha hecho referencia anteriormente. De esta manera tratan de mostrar a sus votantes hasta donde son capaces de llegar por ellos y por la causa que les une.

2. Autonomía: Las minorías son más eficaces si se ve que actúan por principios y no por motivos ulteriores. En este caso tratan de mostrar a las personas que acuden a sus meetings que el acercamiento a Euskadi por parte de los líderes del partido va mucho más allá que por mero interés político, es un acercamiento personal para demostrarles que no están solos y que se acuerdan de ellos.

3. Rigidez Flexible: Las minorías adquieren una posición consciente pero con un estilo de negociación abierto y razonable. Se trata de demostrar que se tienen unas ideas y un pensamiento claro, y que además no discrimina a nadie ya que pueden ser defendidas por cualquier persona independientemente de su origen, raza, lengua u orientación sexual.

Finalmente, uno de los mecanismos que más importancia tiene para que este tipo de estrategias se desarrollen y se cristalicen llegando al mayor número de personas que sea posible, son las redes sociales e internet.

Como bien señala el sociólogo francés Gerald Bronner en su libro “La democracia de los crédulos” (2013):

“El desarrollo de Internet muestra que la profusión de la oferta así desarrollada y su mayor accesibilidad no ha llevado a una mejora general en el conocimiento. De hecho, muchas personas preferirán centrarse en lo que parece simple y asequible, incluso pseudocientífico, en lugar de en presentaciones científicas complejas. También buscarán más bien lo que confirma sus creencias que lo que lleva por un camino más complejo a la búsqueda de la verdad o lo que probablemente los invalide”

En este caso el partido se nutre de mostrar un punto de vista subjetivo de los hechos disfrazándolo de un punto de vista totalmente objetivo. Es decir, haciendo uso de lo que hoy en día se denomina como la “posverdad” la cual describe la distorsión deliberada de una realidad en la que los hechos objetivos tienen menos influencia que las apelaciones a las emociones y a las creencias personales, con el fin de crear y modelar la opinión pública e influir en las actitudes sociales. Claro ejemplo de esto son los videos grabados desde dentro de los meetings de Vox a lo largo de su campaña en Euskadi, que están colgados en la plataforma de YouTube y que muestran cada acto en directo desde la llegada hasta la salida. Estos videos son acompañados por distintas frases que reflejan muy bien la subjetividad de la objetividad que se pretende mostrar, como se dice en los videos “a toda España”, durante la filmación. Y en los cuales pueden verse escenas en las que se les pregunta a los asistentes: “qué opinas de que volvamos a estar igual que antes” o “qué opinas de que hayan vuelto los cachorros de eta” haciendo referencia a tiempos pasados los cuales por edad e históricamente estas personas jamás han vivido. También se puede observar como la mayoría de los asistentes afirman que no son vascos/as sino que vienen de otras comunidades autónomas para dar apoyo, tanto moral como numérico, a la campaña de Vox en Euskadi. Una situación que se aprecia claramente en cada video de los meetings realizados en distintos sitios del territorio, ya que es posible reconocer que la mayoría de los asistentes son siempre las mismas personas que participan constantemente en todos.

Por Endika Gómez – @EndiGomez95 en Twitter. Graduado en Sociología y Máster en Modelos y Áreas de Investigación en Ciencias Sociales.

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