La “radicalización de la derecha radical”: aceleracionismo, terrorismo y otros monstruos.

Escrito por Rodrigo Luengo Ferreras (@_RodriLF_ en Twitter), estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del portal web Interlogos (@Inter_logos en Twitter).

Desde hace apenas unos años, se ha venido dando un fenómeno de “radicalización de la derecha radical” entre los militantes y simpatizantes de organizaciones de extrema derecha a nivel global. El aceleracionismo ha comenzado a hacerse un hueco entre la subcultura de la extrema derecha y, con ello, la popularización de fenómenos como el terrorismo autónomo e individual, conocidos estos últimos como “lobos solitarios”. Aunque la cuestión del terrorismo de extrema derecha haya vuelto a la palestra debido a los hechos acontecidos en la ciudad estadounidense de Buffalo el pasado 14 de mayo, diversos organismos de seguridad e inteligencia, como el EUROPOL[1], vienen advirtiendo desde hace años de un aumento en la actividad, así como de la violencia desarrollada por estos grupos.

Este texto no pretende hacer un análisis ideológico profundo de este tipo de organizaciones, ya que, si bien existen unos “ideales comunes”, cada una de ellas tiene una deriva ideológica y una idiosincrasia diferente. El artículo tiene como objetivo exponer una visión general del fenómeno, para que los lectores sean capaces de identificar a este tipo de grupos, así como mostrar el peligro que puede suponer este fenómeno a futuro en España.

¿Aceleracionismo?

El aceleracionismo es, a muy grandes rasgos, la idea de que se debe profundizar en las contradicciones del sistema para forzar un cambio social que rompa con este. Aunque Nick Land, aceleracionista “de derechas”, es considerado el “padre del aceleracionismo”, lo cierto es que este ha tenido un gran calado, así como un desarrollo teórico considerable, dentro de la izquierda; como ejemplo de esto tenemos a Mark Fisher con su obra Realismo Capitalista: ¿No hay alternativa?, o el Manifiesto por una política aceleracionista de Alex Williams y Nick Srnicek.

La extrema derecha aceleracionista busca también forzar esta ruptura del statu quo mediante la aceleración de las contradicciones del sistema, pero la gran diferencia respecto a las otras “ramas” del aceleracionismo reside en sus objetivos finales: crear un vacío de poder tan grande que los propios grupos aceleracionistas, organizados en milicias armadas, puedan organizar una “guerra racial” y, eventualmente, tomar el poder para crear su propio “etnoestado”. Es por ello por lo que estos grupos, además de animar a sus seguidores a cometer atentados, celebran también cualquier suceso que pueda llevar a la sociedad a peores condiciones, ya sean el estallido de nuevas guerras, atentados yihadistas, catástrofes naturales o crisis económicas.


En lo más profundo de la subcultura neonazi

El aceleracionismo de extrema derecha es una evolución del neonazismo convencional. Nace a partir del desencanto de ciertos jóvenes con la derecha populista y con las organizaciones neonazis tradicionales, de marcado carácter jerárquico y apenas activas desde finales de los años 90. Este desencanto, junto con la experiencia de la crisis del 2008, la “pérdida de identidad” de ciertos sectores de la población debido a la globalización y la popularización del uso de redes sociales, ha creado el caldo de cultivo perfecto para que este fenómeno, aún en proceso embrionario, empiece a tener gran calado dentro de la subcultura neonazi.

El problema con su identificación viene dado por sus similitudes ideológicas con respecto a la extrema derecha tradicional (tercerposicionismo) y, en ocasiones, a la alt-right. La teoría del Gran Reemplazo de Renaud Camus, el Plan Kalergi o la teoría del marxismo cultural, así como el antisemitismo, es común a todas estas ideologías.

¿Qué diferencia entonces a los aceleracionistas? Hay una serie de puntos que, aunque pueden ser difusos debido a la gran heterogeneidad de estos grupos, nos pueden ayudar a diferenciarlos con respecto a la extrema derecha tradicional:

  • Nihilismo y psicopatía: Culto extremo a la violencia, con especial hincapié en el ejercicio de la violencia sobre minorías étnicas, mujeres (derivado de la subcultura incel) y cuerpos de seguridad del Estado. Muchos memes aceleracionistas utilizan figuras de ficción como Patrick Bateman o el Joker, personajes con perfiles psicópatas y cuya máxima expresión es la violencia gratuita.
  • Ecofascismo: Muchos aceleracionistas beben del anarquismo ecoterrorista y el neoludismo, siendo Theodore Kaczynscki uno de los ideólogos más importantes (junto a Charles Manson y James Mason) para estos grupos. Para ellos, la vuelta del hombre blanco a la naturaleza, alejado de las ciudades y organizados en “comunidades blancas autogestionadas”, es una prioridad.
  • Paganismo y esoterismo: El Kali Yuga, Hiperbórea y otras creencias y lugares mitológicos, sumados al esoterismo nazi, con orígenes en la Sociedad Thule, también forman parte de sus “creencias”. Pocas organizaciones, como fue la antigua Orden de los Nueve Ángulos, siguen realmente estas creencias, pero sí que la mayoría han adoptado su estética; el uso generalizado del “sol negro” es ejemplo de ello.
  • Admiración por la subcultura yihadista: Los aceleracionistas, a diferencia de la extrema derecha tradicional, aplauden todo tipo de atentado terrorista que se produzca en suelo occidental y toman ejemplo de grupos yihadistas, como ISIS o Al-Qaeda, a la hora de articular estrategias y tácticas terroristas. Esto no quiere decir que no sean igual de islamófobos que sus homólogos tradicionales, pero consideran a los yihadistas “aliados” en su cruzada contra la destrucción del sistema.
  • Hostilidad hacia la alt-right y el neonazismo convencional: El aceleracionismo trata a los neonazis cásicos de blandos y degenerados al no adherirse a sus postulados. La alt-right o derecha populista (como puede ser VOX) son consideradas como parte del sistema y, como tal, se han convertido también en su objetivo.
  • “Superación” del nacionalismo: Una gran cantidad de aceleracionistas han dejado atrás el ultranacionalismo de la extrema derecha tradicional para convertirse en “ultraetnicistas”. Para ellos el Estado-nación no debe existir, ya que creen en un supremacismo blanco global “White Pride, Worldwide”.

Cada grupo aceleracionista tiene sus propias características definitorias, pero todos siguen una ideología tercerposicionista mezclada con varios de los puntos anteriormente mencionados.

El grupo más importante en la actualidad es la Atomwaffen Dision, una organización terrorista aceleracionista con origen en los Estados Unidos y sin jerarquía clara, que se subdivide a su vez en filiales nacionales e internacionales: Vorrhershaft Division (Michigan), Feuerkrieg Division (Florida, bálticos y Italia), AWD Deutschland (Alemania), Sonnenkrieg Division (Reino Unido y Brasil), Northern Order (Canadá), Misanthropic Division (Ucrania, Bulgaria, Francia, Reino Unido y Portugal), División Südkrieg y División Argenkrieg (Argentina y Chile). The Base es otro de los grupos más importantes, con filiales en la mayoría de los países occidentales de habla inglesa.

Terrorismo autónomo y lobos solitarios: una amenaza global

La estrategia y táctica de los aceleracionistas para acabar con el orden establecido es la del terrorismo autónomo e individual, donde la figura del “lobo solitario” se lleva todo el protagonismo. Ahora bien, la diferencia principal entre los grupos terroristas de extrema derecha clásicos y los aceleracionistas reside en que estos últimos abogan por llevar hacía los extremos el nivel de letalidad, impacto social y externalización del terrorismo. Entre sus objetivos principales se encuentran:

  • El sabotaje a infraestructuras críticas: torres de telecomunicación, presas, redes eléctricas, centrales…
  • Atentados contra centros religiosos. Especialmente contra mezquitas y sinagogas, aunque también iglesias bautistas y logias masónicas.
  • La violación como método terrorista. No es un fenómeno aislado, la mayoría de los aceleracionistas aceptan esto como un “método” para deshumanizar progresivamente a las personas. Textos como Siege (libro de referencia entre los aceleracionistas), escrito por el neonazi James Mason, justifican este tipo de tácticas.
  • Infiltración en las fuerzas de seguridad, gobiernos, agencias de inteligencia… Es una realidad más frecuente de lo que muchos pueden pensar. El ejemplo más reciente lo tenemos en Bélgica, cuando el 17 de mayo de 2021 un militar se hizo con armamento pesado con el objetivo de atentar contra uno de los virólogos más famosos del país.[1]
  • Terrorismo nuclear. Aunque improbable, el uso de las conocidas como “bombas sucias”[2] y los atentados contra instalaciones nucleares es contemplado como un objetivo más.

Si bien organizaciones terroristas como Atomwaffen Division, The Base,y otras menos conocidos como White Front o Green Brigade, son grupos organizados con varios atentados (incluso con víctimas mortales) a sus espaldas, han sido los “lobos solitarios” los que, de manera autónoma, e inspirados por grupos como Atomwaffen y otros “lobos solitarios” como Anders Breivik[3], han causado más muertos a nivel global, sobre todo en Europa y EE. UU.

El terrorismo low-cost y la cultura del Do It Yourself (popularizado por grupos como Daesh), junto con sus capacidades propagandísticas, capaces de radicalizar en tiempo récord a su público-objetivo, han conseguido que estos grupos dediquen más tiempo a realizar labores de propaganda que a preparar atentados terroristas, pues la mayoría de los atentados son perpetrados por individuos inspirados en sus ideas y propaganda. Ejemplo de ello son: Brenton Tarrant, que asesinó a 51 e hirió a otras 50 en una mezquita neozelandesa; Dylan Roof, que mató a 9 personas afroamericanas en una iglesia metodista de Carolina del Sur; Y el reciente caso de la masacre de Buffalo, donde Payton Gendron, de tan solo 18 años, mató a 10 personas e hirió a otras tres en un supermercado de la localidad, todas afroamericanas.

Cabe destacar que el perfil de estos terroristas no se identifica con el clásico skinhead o hooligan, sino con personas aparentemente normales y bastante jóvenes (Gendron tenía dieciocho años y Roof veintiuno en el momento de las matanzas), por lo que su identificación fuera del ámbito virtual es bastante complicado.

 “En este sentido, el perfil de un aceleracionista ya no se corresponde al del adolescente rapado, con botas y tirantes. Ni tampoco al del ultra o hooligan que ha participado en formaciones políticas de extrema derecha en el pasado. El perfil del aceleracionista (“puro”), tal y como muestran las fotografías observadas de éstos a lo largo de esta investigación, corresponde mayoritariamente al de individuos con una estética normal, con nulo o poco contacto en el mundo real entre éstos (solamente en el mundo virtual) y que no han formado parte de la extrema derecha en el pasado. Individuos emocionalmente frágiles (generalmente varones) en búsqueda de un refugio identitario en el que cobijarse de todas sus frustraciones personales diarias.”[4]

¿Y España?

Muchas personas creen que el terrorismo aceleracionista es algo lejano, propio de países como Estados Unidos. También es común entre los españoles pensar que estos incidentes son perpetrados por gente con desequilibrios mentales, “locos con armas”. Nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que este fenómeno se ha extendido también hasta nuestro país, aunque no nos hayamos percatado de ello.

La popularización en los últimos años de los memes de estética fashwave, junto con el uso generalizado del “sol negro”, así como de otras referencias al neonazismo esotérico o al neoludismo, entre los sectores más jóvenes de la derecha populista y la alt-right española (El Team Facha, Españabola y otros usuarios de Twitter) tiene una intención obviamente irónica, con el objetivo de “trollear” a la izquierda nacional. Pero también abre la posibilidad a que ciertos sectores vulnerables de su audiencia empiecen a interesarse por determinados discursos, y que una pequeña fracción de esta acabe identificándose con determinadas ideologías e incluso contactando con miembros de grupos aceleracionistas de otros países. El objetivo de la “guerra memética” de los aceleracionistas es este precisamente, hacer llegar su propaganda incluso por los medios más “inocentes” posibles, como puede ser un meme.

No solo ha sido en las redes donde la extrema derecha ha cobrado protagonismo. A nivel de política nacional, la derecha populista de VOX (así como también ha hecho Zemmour en Francia o Trump en EE. UU.) ha popularizado teorías de la conspiración compartidas por los aceleracionistas y por la extrema derecha clásica, como la teoría del Gran Reemplazo[5].

Más allá de la popularización de la propaganda aceleracionista en redes sociales y la normalización de los discursos extremistas en política parlamentaria, lo cierto es que la amenaza terrorista es más real de lo que muchos creen. Ya se han producido diversas detenciones contra individuos vinculados a grupos aceleracionistas[6], aunque sin pruebas concluyentes que demuestren la intención de crear una franquicia española.

La amenaza del terrorismo aceleracionista en nuestro país es una realidad que se va acrecentando con el paso del tiempo. Puede que parezca algo lejano, pero hasta nuestros vecinos portugueses tienen una filial aceleracionista en su territorio, la ya mencionada Misanthropic Division. Si no se empiezan a tomar las medidas oportunas y no se deja de tratar el problema como algo ajeno e improbable, tarde o temprano se producirá una desgracia que podría haber sido evitada.


[1] Parrock, J. (22 de junio, 2017). Encontrado sin vida, el militar belga de extrema derecha huido con un cargamento de armas. Euronews. https://es.euronews.com/my-europe/2021/06/21/se-acaba-la-busqueda-del-militar-de-ultraderecha-belga

[2] Artefacto explosivo de baja potencia que disemina elementos radioactivos a la atmosfera, con el objetivo de causar daños biológicos, económicos y psicológicos.

[3] Cueto, J. C. (22 de julio, 2021). 10 años de los atentados en Utoya y Oslo: «Creo que nunca lo superaremos». BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-57916669

[4] Arias Gil, E. (2021). Aceleracionismo y extrema derecha: ¿hacía una nueva oleada terrorista). Círculo Rojo.

[5] Aduriz, I. (16 de mayo, 2022). Abascal recupera la teoría supremacista del «gran reemplazo» para lanzar la campaña andaluza. ElDiario.es. https://www.eldiario.es/andalucia/abascal-recupera-teoria-supremacista-gran-reemplazo-lanzar-campana-andaluza_1_8997304.html

[6] EFE Lleida. (22 de septiembre, 2020). Detenidos dos supremacistas en Lleida por enaltecer el terrorismo racista. La Vanguardia. https://www.lavanguardia.com/local/lleida/20200922/483626661758/detenidos-supremacistas-lleida-terrorismo-racista-pobla-de-cervoles.html

[1] Europol. (2021, junio). European Union Terrorism Situation and Report 2021. Oficina de Publicaciones de la Unión Europea. https://doi.org/10.2813/677724

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